
I’m waiting for Richard Hawley in the last Primavera Sound. Ni Morrissey ni nada, only Richard Hawley.
Bajaba las escaleras cuando los primeros acordes de su guitarra empezaron a sonar. Dejé a mis amigos atrás y corrí a primera fila, para que nada pudiera distraerme de su presencia y su música.
Su voz aterciopelada sonó perfecta, imponiéndose así al ruido provinente de la carpa dance. Con un notable sentido del humor, entonó de nuevo The Ocean, esta vez más dura, más guitarrera, demostrando que no se rendía delante de los sonidos dance enlatados. ¡Ante los sintetizadores, guitarras!
A partir de aquí solo dejarme llevar por sus canciones, sus devaneos y su envolvente voz que te lleva lejos, muy lejos, a aquella esquina de Coles Corner, en medio del océano o al interior de cualquier cuadro de Hopper.
Apunte final: El mejor concierto del Primavera, des de mi humilde punto de vista, avalado por dos discos perfectos, llenos de grandes e inolvidables canciones.